Historia punto de cruz

Para poder entender un poco más sobre esta labor, hablaremos sobre su historia.

Esta actividad artesanal ha tenido una gran evolución a lo largo de todos estos años. Según la información que hemos podido lograr, el punto de cruz viene realizándose desde 850 A.C. Se encontraron varias telas trabajadas en Egipto y Asia Central.

Los puntos más antiguos, dicen que son los que se utilizaban para unir las pieles de los animales las cuales servían de abrigo para los hombres.

En la edad media sobre los siglos X y XI, se convierte en una distracción para las mujeres. Mientras los maridos salían a luchar, ellas se relajaban e intentaban vaciar sus mentes realizando esta bellísima labor.

Durante el renacimiento comenzaron los motivos decorativos de religión, letras… que se extendió por toda Europa y pasó a ser parte de la educación femenina.

Desde América, sobre el siglo XVII, empezaron a llegar los colorantes para poder teñir los hilos y así conseguir diferentes colores. Un siglo después llegaron los dibujos sobre paisajes.

Ya en el siglo XIX, el punto de cruz cogió fuerza ya que la industria textil evolucionó y consiguieron hacer hilos de muchos colores y tejidos varios como el algodón. Gracias a esto, esta labor, comenzó a introducirse en la mayoría de los hogares.

En el siglo XX, todo cambió y perdió su fuerza puesto que las mujeres de esta época, preferían realizar otra labor diferente, pero sobre 1980 su aparición fue espectacular. Las editoriales comenzaron a publicar revistas entorno a este maravilloso mundo, se aumentó la gama de hilos y telas y gracias a la publicidad y marketing, recuperó todo su encanto.

Hoy en día la cruceta, es muy amplia y se pueden hacer un sinfín de cosas fáciles y complicadas. Además ha sido durante la historia de la humanidad, una labor que nos ha reflejado la evolución de las diferentes culturas y épocas.